(Al modo de las Lorquianas, de la Niña de los Peines)Por la puerta del sueño salgo a encontrarme cuando la vida quiere acorralarme.Cuando la vida quiere yo no me dejo y busco ese mirarme en otro espejo.Unas veces era el cielo, una canción o unos ojos lo que me alzaba del suelo.Eran verdes como un mar con reflejos de alto cielo. -¡Qué bien sabían mirar!- unos ojos que recuerdo.La noche negra no es negra cuando se lleva una luz más fuerte que las tinieblas.¡Qué rizada mar de oro tu cabello entre mis manos! ¡Qué luz de vida en mi vida la luz de tus ojos claros!(Concha Méndez)